Tenía ya ganas de hacer esta foto, llevaba días intentandolo pero es que el local debe tener un horario entre semana un tanto peculiar. No prentendo hacer entender al lector que es la imagen típica de la restauración en Puerto de la Cruz, no sería justo, sólo quiero hacer ver que potente es la rutina en la empresa y como es necesario que se actúe en diferentes ámbitos de nuestro municipio. Los carteles de este negocio yo diría que son excesivos y esto de alguna manera debería estar regulado. Esto no tendría tanta importancia si dichos carteles aportaran información relevante, pero esto no es así, pues como se puede apreciar en la foto, en muchos de ellos ya no se lee nada desde hace bastante tiempo, sin embargo el patrón día tras día los saca a la calle. Al fondo también se puede apreciar el típico cartel del cocinero (8) está ahí sólo para llamar la atención, pues día tras día no incluye tal y como dice el Meú del día. Para terminar simplemente el detalle de las plantas que están bajo el carta del restaurante (si lo podemos llamar así) ¿no se había podido elegir otras que no tuviesen púas?, si por otra parte tenemos en cuenta la edad media del turista que nos visita, este aspecto todavía tiene más gracia por la dificultad que representa para la lectura mantener esa distancia.
Alguien podría considerar las entradas de este blog de poco importancia, podría estar de acuerdo si consideramos sólo los aspectos que reflejan. Pero no es ese mi único objetivo, el verdadero fin está en hacer reflexionar sobre la necesidad de gestionar el cambio y dar valor a estas cosas que entiendo han llevado a este municipio a la situación en la que está.